Confession

As we head into the homestretch of Lent – just one week from Holy Week – I hope everyone has been able ‘dust off the wings’ – as one of my former pastors used to say. Lent is a season of Penance wherein we should receive the Sacrament of Penance at least once. Why? There are a couple of reasons that come to mind.

Confession is the sacrament that Our Lord gave the Apostles and the Church on Easter Sunday when He said to the Apostles, “If you forgive the sins of any, they are forgiven; if you retain the sins of any, they are retained.” Jesus wants us to have our sins wiped away by approaching the priests. If priests could read souls, as Our Lord could, we would not need to confess our sins, but priests ordinarily cannot read souls. Therefore, we confess our sins to the priests. It is in doing so that the priest knows to forgive or retain the sins. Again, the fact that a person comes to Confession tells the priest that he/she is sorry except for rare cases.

To know that one’s sins are forgiven gives a tremendous peace and joy! How many psychiatrists have wished they could tell individuals, “I absolve you from your sins”! Psychologically it is good for us as human beings to tell another our sins. How many people can ever, ever keep offenses to themselves? It is virtually impossible. Why not go to the priest who you know can never speak about you and your sins to anybody.

In addition, the priest has received the sacrament of Holy Orders. In Confession, Our Lord works and speaks through the priest for the good of the penitent. The priest is called to be another Christ Who never got upset with a penitent sinner.

As we have many times for the sacrament of Penance each week, please consider taking advantage of this tremendous sacrament that not only wipes away sins, but gives grace for one to avoid sin in the future.

God bless,
FRVW


Mientras que nos aproximamos a la recta final de la Cuaresma – sólo queda una semana para la Semana Santa – Espero que todos hayan podido ‘sacudirse las alas’ – como solía decir mi antiguo párroco. La Cuaresma es una época de Penitencia en donde deberíamos de recibir el Sacramento de la Penitencia por lo menos una vez. ¿Por qué? Hay un par de razones que se me vienen a la mente.

La Confesión es el sacramento que Nuestro Señor le dio a los Apóstoles y a la Iglesia en el Domingo de Resurrección cuando Él le dijo a los Apóstoles, “Si ustedes le perdonan los pecados a alguien, estarán perdonados; si ustedes retienen los pecados de alguien, estarán retenidos” Jesús quiere que borremos nuestros pecados acercándonos a los sacerdotes. Si los sacerdotes pudieran leer las almas, como lo hacia Nuestro Señor, nosotros no tendríamos que confesar nuestros pecados, pero los sacerdotes, ordinariamente, no pueden leer almas. Por lo tanto, les confesamos nuestros pecados a los sacerdotes. Es así que cuando lo hacemos, el sacerdote sabe si perdonar o retener los pecados. Una vez más, el hecho que una persona vaya a Confesión, le dice al sacerdote que él/ella se siente mal, excepto en raras ocasiones.

¡El saber que los pecados de uno han sido perdonados da una tremenda paz y alegría! Cuantos siquiatras han deseado poder decirle a los individuos, ¡los absuelvo de sus pecados!” Sicológicamente es bueno para nosotros los seres humanos, decirle nuestros pecados a alguien. ¿Cuánta gente puede mantener con ellos sus ofensas para siempre? Es virtualmente imposible. Por qué no ir al sacerdote, quien ustedes saben que no pueden nunca hablar con nadie acerca de ustedes o de sus pecados.

Además, el sacerdote ha recibido el sacramento de las Ordenes Sagradas. En Confesión, Nuestro Señor obra y habla a través del sacerdote, por el bien del penitente. El sacerdote está llamado a ser otro Cristo, quien nunca se enoja con un pecador penitente.

Como cada semana tenemos muchas horas para el Sacramento de la Penitencia, por favor consideren tomar ventaja de este tremendo sacramento que no solo elimina nuestros pecados, sino que nos da gracia para evitar el pecado en el futuro.

Dios los bendiga,
FRVW